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La Escuadra 3/4/5 y sus Afines

Cada cierto tiempo, volvemos sin pretenderlo a priori al estudio de los triángulos. Tema reiterativo que hemos desarrollado tanto en los libros y artículos(4) como en la propia web: acordesarquitectónicos.com. Cada vez hemos apuntado alguna característica o cualidad que en ese momento nos parecía que había que destacar y con el paso del tiempo, la mirada ha ido cambiando y el triángulo ha ido convirtiéndose en algo así, como el “átomo” de la Geometría, la “vocal” o sonido indestructible del Lenguaje o el “acorde” de la Música. Formas o Sonidos elementales que tienen mucho juego…

“Nuestras mujeres son líneas rectas.

Nuestros soldados y clases más bajas de trabajadores son triángulos con dos lados iguales de unos 27cm y una base o tercer lado tan corto (no supera a veces los 1,25 cm) que sus vértices forman un ángulo muy agudo y formidable. Estos triángulos se diferencian de los otros porque se les llama isósceles.

Nuestra clase media está formada por triángulos equiláteros o lados iguales.

Nuestros profesionales y caballeros son cuadrados y figuras de cinco lados o pentágonos. Inmediatamente por encima de ellos, viene la nobleza de la que hay varios grados que se inician con las figuras de seis lados o hexágonos. A partir de ahí, va aumentando el número de lados hasta que reciben el honorable título de poligonales. Finalmente, cuando el número de lados resulta tan numeroso que la figura no puede distinguirse de un círculo, éste se incluye en el orden circular o sacerdotal…”

Esta descripción de los ciudadanos de “Planilandia: una novela de muchas dimensiones”(1) libro escrito en 1884 por el clérigo Edwin A. Abbot, plantea una sociedad de diferentes clases hasta “castas” podríamos decir, de figuras geométricas, cada una ocupando un eslabón en una sociedad muy jerarquizada. Esta idea de una “sociedad de figuras geométricas” resulta válida por las relaciones tan específicas de afinidad y/o lejanía y a veces, tan “kármicas” que se plantean entre ellas.

A esta idea tan rígida y clasista, es obligado mencionar por oposición y complemento, a Platón, su diálogo “Timeo o de La Naturaleza”(2) y resaltar algunas de sus consideraciones. Casi desde el comienzo, plantea la importancia de los cuerpos elementales fuego, tierra, agua y aire en la creación del Universo y pasada ya la mitad del discurso, vuelve sobre ello utilizando las palabras “en un lenguaje que no es usual” .

“Empezaré por deciros que para todo el mundo es evidente que el fuego, la tierra, el agua y el aire son cuerpos. Todo lo que tiene la esencia del cuerpo tiene también la profundidad. Todo lo que tiene la profundidad contiene en sí necesariamente la naturaleza de la superficie. Una base cuya superficie es perfectamente plana se compone de triángulos. Todos los triángulos toman su origen de dos triángulos que tiene cada uno un ángulo recto y los otros dos agudos. Uno de estos triángulos tiene en cada lado una parte igual de un ángulo recto formado por lados iguales; el otro, dos partes desiguales de un ángulo recto formado por lados desiguales. Este es el origen que atribuimos al fuego y a los otros tres cuerpos obedeciendo a la necesidad, tal como nos la muestra la verosimilitud”.

Estamos hablando de la escuadra 1/1/√2, el cartabón 1/√3/2 y más adelante cita al triángulo equilátero como triángulos constitutivos de la formación de los cuerpos elementales. Y acontinuación sigue diciendo: “En cuanto a los principios superiores que son los de los triángulos, sólo Dios los conoce y un reducido número de hombres a quien ama”. Y en nota a pié de pagina,  el traductor aclara: “Los triángulos isósceles y escalenos son los principios geométricos de los cuatro cuerpos elementales; pero por encima de ellos están los principios numéricos, los números, conocidos solamente  por Dios y los pitagóricos”

Por un lado, resaltar la importancia de los triángulos, y de estos triángulos en particular sobre los que luego volveremos, pero también incidir en la idea platónica de que por encima de la geometría están los números. Esta idea trae a la memoria la conocida frase del rey Salomón “Tú lo ordenaste todo según el Número, el Peso y la Medida” (3).

Comenzamos con el Triángulo Egipciaco o Escuadra Pitagórica.

Como ya hemos mencionado en otras muchas ocasiones, Petrus Talemarianus en su libro “La Arquitectura Natural (5) habla de los escuadras de la Materia y las escuadras de la Forma.

Llama escuadras de la Materia a aquellas originadas en el triángulo egipciaco 3/4/5 y comenta que en la tradición china a esta escuadra perfecta le correspondían cuatro escuadras aproximadas como al éter (la quintaesencia) le correspondían los cuatro elementos: aire, fuego, agua y tierra. F1

Cada una era conocida por tres números enteros: la escuadra 5/5/7 cuya duplicación sobre el 7 da lugar al cuadrado, la 4/7/8 cuya duplicación sobre el 7 da lugar al triángulo equilátero, la 4/8/9 cuya duplicación sobre el 9 da lugar al doble cuadrado y por último, la escuadra 8/9/12. Su aproximación en números enteros derivaba del juego de la unidad que resultaba al aplicar la regla de Pitágoras: la suma de los cuadrados de los catetos difiere en una unidad, arriba o abajo, al cuadrado de cada hipotenusa.

5²=3²+4²=25

   7²=5²+5²=49+1

    8²=4²+7²= 64+1

   9²=4²+8²= 81-1

    12²=8²+9²=144+1

En la tradición occidental estas mismas escuadras son conocidas como los triángulos 1/1/√2 de ángulos 90º/45º/45º o escuadra tradicional; el triángulo 1/√3/2 de ángulos 90º/60º/30º o cartabón; el triángulo 1/2/√5 que corresponde, como catetos, a los lados un doble cuadrado y la hipotenusa como su diagonal, y por último el triángulo 2/√5/3 . F2

En nuestra cultura, nos faltaría la escuadra 1/√2/√3 como paso intermedio entre la escuadra y el cartabón en el desarrollo geométrico y tal vez, la escuadra 8/9/12 resultaría más extraña o desconocida aunque esta idea está por ver…

Señalemos que esta “forma oriental de ver” los triángulos contiene datos sugerentes:

1.- si la escuadra del éter o triángulo pitagórico tiene sus catetos definidos por 2² y 3¹, la escuadra que podríamos asignar al elemento tierra tiene sus catetos definidos por 2³ y 3²…lo que significa un crecimiento geométrico por potencias y en consecuencia, una forma de entender los elementos constitutivos del Universo.

2.- todos los triángulos mencionados derivan geométricamente de esta primera escuadra y están contenidos en el rectángulo básico del posible elemento tierra. De nuevo, un concepto oriental de entendimiento del mundo donde el elemento tierra contiene todo lo anterior y es la “Gloriosa Manifestación del Uno” según la tradición Vedanta. F3

Podemos comprobar en la F4, cómo el rectángulo 9/8 que contiene la escuadra del elemento Tierra puede subdividirse en primer lugar, en cuatro rectángulos. El primero corresponde al cuadrado de lado 5 o relación entre los lados 1/1, uno segundo definido por la relación entre sus lados 5/4, uno tercero por la relación 4/3 y un cuarto por la relación 5/3. También están contenidos los rectángulos de lados 3/2 como Quinta y el rectángulo 8/4=2/1 como Octava.

De nuevo, recordemos lo que ya hemos comentado en muchas otras ocasiones:

– La gama diatónica definida por Ptolomeo establece un Unísono o Do inicial o relación 1/1, una Segunda definida por 9/8, una Tercera por 5/4, una Cuarta 4/3 y una Sexta Mayor definida por 5/3.

– También recordemos que los antiguos definían tres consonancias perfectas: Unísono 1/1, Octava 2/1 y Quinta 3/2; una semi-perfecta, la Cuarta o relación 4/3; cuatro imperfectas, las Terceras mayor 5/4 y menor 6/5, las Sextas mayor 5/3 y menor 8/5 y por último las disonancias, la Segunda 9/8 y la Séptima 15/8.

Y a excepción de la Séptima, todas están contenidas en el rectángulo 9/8… Aunque de nuevo, convendría recordar lo que apuntaba A. Schönberg (6), sobre las llamadas disonancias: sólo significan que esos sonidos están más alejados del unísono o sonido principal.

– Corroborar que la escala de Zarlino basada en la progresión geométrica 6/8/9/12 está implícita en la escuadra del elemento Tierra. (7) (ver F1)

– Y por último, recordar lo que ya hemos comentado en el Apéndice 4: los Triángulos del libro Acordes Arquitectónicos.

Si tomamos una cuerda de 12 espacios y 13 nudos para formar el triángulo egipciaco y nombramos los extremos como 1/1 y 2/1, cada nodo o nudo queda definido por una relación de dos números enteros. F5

Posicionamos la escuadra 3/4/5 en el origen de la cuerda, recorremos tres nudos y en el cuarto de valor 5/4, abatimos el lado 4 sobre la misma cuerda que coincide con el nodo 19/12. Sobre éste, volvemos abatir el lado 5 o hipotenusa de la escuadra completando la longitud de la cuerda.

Si unimos los extremos formando una circunferencia y partiendo de 1/1, unimos con líneas rectas los nudos 1/1, 5/4 y 19/12, correspondiente a 3, 4 y 5 saltos, se forma un triángulo escaleno de ángulos 45º/60º/75º. Este nuevo escaleno está formado por la escuadra 1/1/√2 o 5/5/7 y el cartabón 1/√3/2 o 4/7/8.

Posibilidades de mutación o transformación al pasar de una cuerda de 12 espacios y 13 nudos, a la superficie de un triángulo rectángulo 3/4/5 formado por la unión de los puntos primero, tercero, séptimo y duodécimo.

O pasar la mencionada cuerda a formar la longitud de una circunferencia donde la unión de los mismos nudos da origen a un escaleno que, recordemos, está formado por dos de los tres triángulos que Platón considera constitutivos de los cuerpos elementales. Esto es, convertir el perímetro del triángulo en la longitud de la circunferencia.

Sigamos…

Inscribamos en un cuadrado esta escuadra de lados 3, 4 y 5 unidades de lado. El cruce de las semidiagonales del cuadrado configura este triángulo y el lado del cuadrado mide 2√5.

Se ha formado dentro del cuadrado la escuadra 3/4/5 y un triángulo ya conocido: la escuadra 4/8/9 o el triángulo rectángulo de lados 1/2/√5. F6

En la F7 podemos seguir el desarrollo del proceso. Con centro en el vértice inferior derecho y radio unidad, valor mitad del lado 2, lo abatimos sobre el lado horizontal del cuadrado 2√5. La medida √5 +1 corresponde al valor 2Φ  .

Si abatimos el lado 2 sobre el lado vertical del cuadrado, podemos construir la escuadra o triángulo 2/2Φ/2H donde el valor H corresponde √(1+Φ²). F 7

Con este desarrollo hemos llegado a la escuadra 1/Φ/H que Petrus Talemarianus define como escuadra de la Forma junto a 1/√Φ/Φ . Según apunta, ambas constitutivas de la sección y del lado de la pirámide de Keops.

Así, la escuadra de la Materia 3/4/5, introduce los irracionales√2, √3 y √5 (irracionales en número pero racionales en potencia según Platón) y las escuadras de la Forma quedan definidas por el nº Φ y podríamos decir, introducen las escuadras aproximadas basadas en las series de la Divina Proporción.

En definitiva, lo sorprendente es que esta diferenciación entre Materia y Forma es una manera de “deslindar” lo que en su origen está unido. La sencillez del proceso estriba en que partiendo de la escuadra 3/4/5 hemos llegado a las escuadras basadas en el nº Φ.

Sigamos…

Posicionamos ambas escuadras sobre el eje vertical del cuadrado 2√5.

El nuevo triángulo 1/Φ/H crece hasta el vértice inferior derecho del cuadrado formándose dos isósceles dentro del cuadrado. F8

El triángulo 3/4/5 ya ha empezado a velarse y en su lugar aparecen dos isósceles ambos con la misma base de valor 2, el primero con la misma altura que la base 2 y el segundo con una altura Φ. Prolongamos los lados de este último isósceles hasta el lado superior del cuadrado. El cruce de estas prolongaciones con el lado del cuadrado da dos nuevas medidas que definen los valores Φ del triángulo al lado vertical del cuadrado. Con centro en vértice inferior izquierdo, trazamos el arco de circunferencia hasta cortar al eje vertical del cuadrado. F9

Con centro en el vértice inferior derecho y esta nueva medida de radio, trazamos la circunferencia que inscribe un hexágono de lado Lh=r= Φ. Esta circunferencia corta a la línea de trazos que pasa por D. Si unimos el vértice superior derecho del hexágono con este nuevo punto, obtenemos la medida del lado del pentágono inscrito en la misma circunferencia. F10

La relación entre el lado del pentágono regular y el lado del hexágono regular inscritos en el mismo círculo es H/Φ. F11

Este dibujo corresponde a la descripción que hace P. Talemarianus en su libro ya mencionado sobre las relaciones H/Φ o relaciones entre el Quinario y el Senario que ya apuntamos en el libro sobre el monasterio cisterciense de Veruela en la provincia de Zaragoza al estudiar la traza y medidas del claustro antiguo.

“Esta relación H/Φ= Lado del pentágono/Lado del hexágono es la razón geométrica cuya aplicación anima la materia copiando así, esquemáticamente, a la Naturaleza introduciendo vida “pentágono” en el centro de la organización hexágono”

Desde la geometría, hemos estudiado el triángulo 3/4/5, sus relaciones con otros triángulos y el salto a los polígonos regulares de 5 y 6 lados. Podemos hacer un acercamiento desde la aritmética, siguiendo a Vitrubio. En el Capítulo I del Libro III de ”Los diez libros de Arquitectura”(8) establece de manera muy sencilla el origen de la numeración y las relaciones existente entre ellos.

Por un lado distingue entre el número 10 que los antiguos estimaron como perfecto y que Platón reafirmó. Por otro, el número 6 que los matemáticos consideraron perfecto porque si sumas sus divisores, igualan el mismo número. Si establecemos como punto de comienzo el 6 para llegar al 10 y seguir, también podemos establecer el 3 como punto de comienzo y llegar al 12 y continuar, puesto que Platón establece la triada como comienzo básico de la proporción (9) .

Sabemos que como concepto, el sistema de numeración es la unidad sumándose a sí misma. Esto establece la fluidez del sistema y las relaciones entre cada número, su anterior y posterior. F12

Tomemos por ejemplo, la serie 3, 4, 5 y 6 siendo el nº 3 el principio. El nº 4 y el nº 5 corresponden a ese nº 3 al que se ha añadido la unidad más un tercio y la unidad más dos tercios; su duplicación o diríamos su octava, es el nº 6 y un nuevo comienzo. Si partimos del nº 6 como principio, de nuevo mediante la suma de la unidad más una fracción sencilla establece el intervalo entre uno y el siguiente y llegamos al nº 12 como duplicación u octava y podríamos considerar un nuevo comienzo…

Como decía Platón   el Numero es anterior a la Geometría…

Seguiremos.

Maria Luisa López Sardá

Primavera 2018

 

 

 

Notas:

1.- Edwin A. Abbot. Planilandia: una novela de muchas dimensiones. Jose J Olañeta Editor.1999 Palma de Mallorca

2.- Platón. Dialogo Timeo. Editorial Porrúa SA. México 1979

3.- Libro de la Sabiduria. Salomon. Sagrada Biblia. Biblioteca de autores cristianos. Madrid 1967

4.-ML López Sardá. Armonía en la traza de Santa Maria de Veruela. Editorial Electa España.1996

ML.López Sardá. Acordes Arquitectónicos:otra geometría de la proporción y la armonía

en la arquitectura. Editorial Fisuras de la Arquitectura Contemporánea. Madrid. 2012

ML.López Sardá. Artículos en la web: www.acordesarquitectonicos.com

5.- P.Talemarianus. De LÄrchitecture Naturelle. Aux Editions Vega. 171.Boulevard Saint-Germain.175P aris

6.- A. Schonberg. Tratado de la Armonía. Real Musical de Editores. Madrid1974

7.- Escalas: Zarlino. Enciclopedia Larousse Tomo VII. Editorial Planeta.1980

8.- Vitrubio: Los Diez Libros de Arquitectura. Editorial Iberia. SA. Barcelona 1955.

9.- Es imposible combinar dos cosas sin la existencia de una tercera. Es preciso que exista un vínculo que las una. No hay mejor vínculo el que hace de sí mismo y de las cosas que une un todo único e idéntico. Idem.(2)

 

-Todos los dibujos están realizados por la autora ML López Sardá

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